En el silencio te llamé y no me supistes responder, porque te llamé con el corazón. Luego envié a un hombre para que te hablase de mí, y pensastes de ese hombre que estaba loco, ese hombre era yo, que me acerqué a tí para hablarte de la vida y del amor, de la paz y la felicidad, y aún así endurecistes tu corazón, dándolo por imposible de que Dios hablase a través del hombre, por medio de hombres, ese hombre era yo.
Dios con nosotros.
Yo soy el que soy y hablo a través de la conciencia, de los buenos pensamientos, de las buenas obras. Conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres.
Dios quiere que nos repetemos, nos miremos como hermanos y nos amemos de verdad, nada tiene que ver la raza ni el color, ni el sitio, ni el lugar, nada tiene que ver ni la religión, lo que importa, lo más importante es que nos respetemos, nos miremos como verdaderos hermanos y que nos amemos de verdad... Dios con nosotros
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