No es que el Maestro no sepa enseñar, son los alumnos los que no quieren aprender. Te ofrezco mi amistad, te tiendo la mano, te doy todo mi amor y quiero darles todo el conocimiento que Dios me ha dado.
Toda sabiduría viene de Dios ¿y qué hacen? Me rechazan, me escupen en la cara, tratándome de loco. ¡Padre, perdónales porque no saben lo que hacen!
Digo lo que me dice el Señor Dios. Padre de Nuestro Señor Jesucristo y Padre Nuestro.
¿Cuándo seréis sabios y entendidos para comprender todas estas cosas? ¿Cuándo?
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